Von Anfang Januar bis Mitte Februar durfte das Gymnasium Groß Ilsede ganz besonderen Besuch begrüßen: Juanjo und Javiera aus Valdivia sowie Julieta aus Concepción verbrachten mehrere Wochen bei uns am GGI. Dabei wohnten sie in den gastgebenden Familien von Paul Neubauer (10.4), Alissa Melmann (11.1) und Elisa Werner (Jg. 12).

Wir vom Schülerblog haben kurz vor ihrer Abreise die Gelegenheit genutzt, um mit den dreien über ihre Eindrücke, Unterschiede und besondere Momente zu sprechen – und haben spannende Einblicke in das Leben am anderen Ende der Welt bekommen. Und das in gutem Deutsch!

Schule in Chile vs. Schule in Deutschland – gar nicht so verschieden?

Auf unsere Frage nach dem größten Unterschied zwischen Schule in Chile und Deutschland mussten die drei nur kurz überlegen. „Eigentlich ist vieles ähnlich“, erzählen sie. Doch dann wird schnell klar: Der Schulalltag in Chile kann ganz schön lang sein! Mit kaum Pausen und bis zu 11 oder 12 Unterrichtsstunden am Tag ist dort einiges los. Unterrichtsausfälle? Gibt es so gut wie nie – jede Stunde wird vertreten.

Auch inhaltlich gibt es Unterschiede: Fächer wie Erdkunde, Politik und Informatik werden teilweise zusammengefasst unterrichtet. Beim Thema Digitalisierung dagegen sind sich beide Länder überraschend ähnlich – auch in Chile gehören Smartboards und Co längst zum Schulalltag.

Was sollten wir über Chile wissen?

Mit einem Lachen im Gesicht wird geantwortet: „Chilenen sind oft nicht ganz so pünktlich.“ Außerdem sprechen sie – zumindest nach eigener Aussage – schneller als viele andere Menschen in Südamerika. Da heißt es: gut zuhören!

Was hat gefehlt?

Ganz klar: das Essen! Besonders das warme Mittagessen, das in Chile fest zum Stundenplan gehört, haben sie hier vermisst. In Deutschland war die „Brotzeit“ für sie zunächst ungewohnt – vor allem die riesige Auswahl an Brotsorten hat sie überrascht.

Natürlich fehlten auch Familie und Freunde. Und noch etwas haben sie bemerkt. Wir Deutschen sind manchmal ein bisschen frío, sagten sie schmunzelnd – also etwas zurückhaltender oder kühler im Vergleich zur Offenheit und Kontaktfreude der Chilenen.

Auf Entdeckungstour

Langweilig wurde es während ihres Aufenthalts aber nicht. Neben Peine und Braunschweig – dessen mittelalterliche Architektur auf dem Programm stand – wurden auch Hamburg und Berlin bereist, die aufgrund ihrer Größe und Sehenswürdigkeiten in Erinnerung bleiben werden.

Kulinarische Experimente

Natürlich wollten wir wissen: Was haben sie hier probiert? Ganz oben auf der Liste standen „falscher Hase“ (Hackbraten) und – wie sollte es anders sein – Döner. „Typisch deutsch!“, meinten sie augenzwinkernd.

Dabei essen auch die Chilenen viel Fleisch, außerdem Spezialitäten wie Empanadas oder Sopaipillas – vielleicht ja eine Idee für unser nächstes Schulfest?

Was bleibt in Erinnerung?

Neben vielen netten Begegnungen und tollen Gastfamilien nehmen sie einige Erfahrungen mit nach Hause:

  • Dass auch deutsche Jugendliche Diskussionen mit „Stein, Schere, Papier“ entscheiden
  • Jugendwörter wie „krass“ oder „geil“
  • beeindruckende Schlösser und einiges an deutscher Kultur
  • Und: das konsequente Recycling-System mit Pfandflaschen – etwas, das es in Chile so nicht durchgängig gibt

Ein Stück Chile bleibt am GGI

Die Wochen mit Juanjo, Javiera und Julietta haben gezeigt, wie bereichernd Austausch sein kann. Unterschiedliche Kulturen, neue Perspektiven und viele gemeinsame Lacher haben diese Zeit besonders gemacht.

Wir sagen: ¡Muchas gracias für eure Zeit am GGI!
Danke für eure Offenheit, eure Geschichten und euren Humor. Wir wünschen euch alles Gute für eure Zukunft – und vielleicht sieht man sich ja irgendwann wieder.

Hasta luego und bleibt so krass, wie ihr seid!

Danke auch an Valentina Peréz Zamora aus der 10.4, die uns bei der Übersetzung einiger Fragen geholfen hat! 

…und für unsere Gäste auf Spanisch! … ¡y para nuestros huéspedes en español!

¡Hola Chile! – Tres estudiantes visitantes aportan un toque sudamericano al GGI

Desde principios de enero hasta mediados de febrero, el instituto Gymnasium Groß Ilsede tuvo el placer de recibir una visita muy especial: Juanjo y Javiera, de Valdivia, y Julietta, de Concepción, pasaron varias semanas con nosotros en el GGI. Se alojaron en las familias anfitrionas de Paul Neubauer (10.4), Alissa Mellmann (11.1) y Elisa Werner (12.º curso).

Poco antes de su partida, los del blog de alumnos aprovechamos la oportunidad para hablar con los tres sobre sus impresiones, las diferencias y los momentos especiales, y obtuvimos interesantes perspectivas sobre la vida en el otro extremo del mundo.

La escuela en Chile frente a la escuela en Alemania: ¿no son tan diferentes?

Cuando les preguntamos cuál era la mayor diferencia entre la escuela en Chile y en Alemania, los tres solo tuvieron que pensarlo un momento. «En realidad, hay muchas similitudes», cuentan. Pero luego queda claro rápidamente: ¡la jornada escolar en Chile puede ser muy larga! Con apenas descansos y hasta 11 o 12 horas de clase al día, hay mucho que hacer. ¿Clases canceladas? Prácticamente nunca, todas las clases se imparten.

También hay diferencias en cuanto al contenido: materias como geografía, política e informática se imparten en parte de forma conjunta. En cambio, en lo que respecta a la digitalización, ambos países son sorprendentemente similares: también en Chile, las pizarras inteligentes y demás dispositivos forman parte desde hace tiempo de la vida escolar cotidiana.

¿Qué debemos saber sobre Chile?

Con una sonrisa en la cara, responden: «Los chilenos no suelen ser muy puntuales». Además, hablan —al menos según ellos mismos— más rápido que mucha otra gente en Sudamérica. ¡Así que hay que escuchar con atención!

¿Qué echaban de menos?

Sin duda, ¡la comida! Echan especialmente de menos la comida caliente del mediodía, que en Chile forma parte del horario diario. Al principio, la «merienda» en Alemania les resultaba extraña, sobre todo les sorprendía la enorme variedad de tipos de pan.

Por supuesto, también echaban de menos a sus familiares y amigos. Y se dieron cuenta de otra cosa. Los alemanes a veces somos un poco fríos, dijeron sonriendo, es decir, algo más reservados o distantes en comparación con la franqueza y la sociabilidad de los chilenos.

De viaje de descubrimiento

Pero su estancia no fue aburrida. Además de Peine y Brunswick, cuya arquitectura medieval estaba incluida en el programa, también visitaron Hamburgo y Berlín, que quedarán en su memoria por su tamaño y sus lugares de interés.

Experimentos culinarios

Por supuesto, queríamos saber: ¿qué han probado aquí? En lo más alto de la lista estaban el «falscher Hase» (pastel de carne) y, como no podía ser de otra manera, el döner. «¡Típicamente alemán!», comentaron con un guiño.

Sin embargo, los chilenos también comen mucha carne, además de especialidades como empanadas o sopaipillas. ¿Quizás sea una idea para nuestra próxima fiesta escolar?

¿Qué quedará en el recuerdo?

Además de muchos encuentros agradables y familias de acogida estupendas, se llevan a casa algunas experiencias:

•    Que los jóvenes alemanes también deciden las discusiones con «piedra, papel o tijera».

•    Palabras juveniles como «krass» o «geil»

•    Impresionantes castillos y algo de cultura alemana

•    Y: el sistemático sistema de reciclaje con botellas retornables, algo que no existe de forma generalizada en Chile.

Un pedazo de Chile se queda en el GGI

Las semanas con Juanjo, Javiera y Julietta han demostrado lo enriquecedor que puede ser el intercambio. Las diferentes culturas, las nuevas perspectivas y muchas risas compartidas han hecho que este tiempo sea especial.

¡Muchas gracias por vuestro tiempo en el GGI!

Gracias por vuestra franqueza, vuestras historias y vuestro humor. Os deseamos todo lo mejor para vuestro futuro, y quizá nos volvamos a ver algún día.

¡Hasta luego y seguid siendo tan „krass“ como sois!

Übersetzt mit deepl.com